Reflexión para el Miércoles, 23 de abril de 2025
Semana de la Octava de Pascua
En el camino y en la mesa: Reconocer al Resucitado en lo cotidiano
Lecturas del día:
- Hechos 3, 1-10
- Salmo 104, 1-2.3-4.6-7.8-9
- Lucas 24, 13-35
La Octava de Pascua nos invita a descubrir que Cristo Resucitado camina a nuestro lado, no en grandilocuencias, sino en gestos sencillos que transforman el corazón.
Hechos 3: Sanación más allá de la limosna
Pedro y Juan encuentran a un hombre cojo en la Puerta Hermosa del templo. En lugar de dinero, le ofrecen lo esencial: «En nombre de Jesucristo, levántate y anda» (Hch 3,6). Este milagro no es solo físico; es un llamado a restaurar la dignidad humana. La Iglesia, como los apóstoles, está llamada a sanar no con riquezas, sino con el poder del Evangelio.
Pregunta clave: ¿Ofrecemos «limosnas» superficiales o damos lo que realmente libera: esperanza, acompañamiento y justicia?
Lucas 24: El Resucitado que parte el pan
Los discípulos de Emaús no reconocen a Jesús hasta que «parte el pan» (Lc 24,30). Este relato revela dos claves para la fe:
- La Escritura ilumina el camino: Jesús explica las profecías, haciendo arder sus corazones (v.32).
- La Eucaristía abre los ojos: Cristo se hace presente no en el espectáculo, sino en la sencillez compartida.
Contraste actual: ¿Buscamos a Dios en lo extraordinario, mientras lo ignoramos en el hermano que camina a nuestro lado?
Salmo 104: Alegría en la búsqueda
El salmista canta: «Que se alegren los que buscan al Señor» (Sal 104,3). La Pascua no es un evento del pasado, sino una búsqueda constante del rostro de Dios en la vida diaria. Como los discípulos, estamos invitados a «recurrir al Señor» (v.4) incluso en la incertidumbre.
Reflexión: ¿Nuestra fe es estática como la piedra del templo, o dinámica como el caminar de Emaús?
Legado del Papa Francisco: Cercanía que transforma
En memoria del Papa Francisco, recordamos su enseñanza: «La Iglesia debe salir a las periferias». Él encarnó el mensaje de Hechos 3 al priorizar a los pobres, no con soluciones temporales, sino con un compromiso que devuelve dignidad. Como Pedro, supo decir: «No tengo plata ni oro», pero ofreció el tesoro del encuentro con Cristo.
Octava de Pascua: Tiempo de caminar y compartir
Las lecturas nos desafían a:
- Ser puertas hermosas de misericordia: ¿Nuestras comunidades acogen o excluyen?
- Escuchar con el corazón: ¿Dejamos que la Palabra nos interrogue en medio de nuestras dudas?
- Reconocer a Cristo en el pan partido: ¿Vivimos la Eucaristía como fuente de misión?
Acciones concretas
- Invita a alguien a tu mesa: Comparte una comida con quien está solo o en conflicto.
- Camina con otro: Acompaña a alguien en una dificultad, escuchando sin juzgar.
- Lee las Escrituras en clave pascual: Medita cómo los relatos bíblicos iluminan tus luchas actuales.
Oración
«Señor Resucitado, que hoy, como a los discípulos de Emaús, nos encuentres en el camino de nuestras dudas. Abre nuestros ojos al partir el pan, fortalece nuestros pasos para servir al que yace en la puerta, y enciende en nosotros el fuego de tu Palabra. Que nuestra fe no sea un monumento, sí un camino que lleva a Ti. Amén».
Autor: Acólito Luis, inspirado en las reflexiones de Dña. Micaela Bunes Portillo OP
Fraternidad Laical de Santo Domingo de Murcia

