Este año, nuestra parroquia La Ascensión del Señor se une a la Iglesia universal para celebrar el Año Jubilar, un tiempo especial de gracia y misericordia. Descubre qué es el Jubileo, su profundo significado espiritual y cómo podemos vivirlo como comunidad para fortalecer nuestra fe y nuestra relación con Dios y los demás.
¿Qué es el Año Jubilar?
El Jubileo es un año santo, un tiempo de gracia que nos invita a renovar nuestra fe, reconciliarnos con Dios y con nuestros hermanos, y experimentar la misericordia divina. Su origen se remonta a la tradición bíblica, donde cada 50 años se proclamaba un “Año Santo” para restablecer la justicia, perdonar deudas y liberar a los oprimidos (Levítico 25,8-13).
Jesús mismo anunció un “año de gracia del Señor” cuando leyó las palabras del profeta Isaías en la sinagoga de Nazaret:
“El Espíritu del Señor está sobre mí; porque él me ha ungido. Me ha enviado a evangelizar a los pobres, a proclamar a los cautivos la libertad, y a los ciegos, la vista; a poner en libertad a los oprimidos, a proclamar el año de gracia del Señor” (Lc 4,18-19).
Historia y Orígenes
En el Antiguo Testamento, Dios le pidió a su pueblo que cada 50 años celebraran un “Año Santo”, un tiempo para perdonar deudas, liberar a los esclavos y devolver las tierras a sus dueños. Era una forma de recordar que todo pertenece a Dios y que Él quiere que vivamos en justicia y misericordia. Este año especial se anunciaba con el sonido de un cuerno de carnero, llamado yobel, de donde viene la palabra “Jubileo”.

La Iglesia católica retomó esta tradición en el año 1300, cuando el Papa Bonifacio VIII convocó el primer Jubileo. Desde entonces, cada 25 años celebramos este tiempo de gracia, donde podemos recibir el perdón de Dios, renovar nuestra fe y comprometernos a ser más solidarios con los demás.
Durante un Año Santo, los fieles son invitados a peregrinar a lugares sagrados, especialmente a Roma, donde el Papa abre la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro. Cruzar esta puerta simboliza el camino de conversión y renovación espiritual. También se pueden obtener indulgencias plenarias, que significan el perdón total de las penas temporales por los pecados ya confesados.

¿Cómo podemos vivir el Jubileo en nuestra parroquia?
El Año Jubilar es un llamado a la conversión y a la acción. Aquí te compartimos algunas formas en que podemos vivirlo como comunidad:
- Participar en la Eucaristía y el Sacramento de la Reconciliación:
El Jubileo es un tiempo propicio para recibir la indulgencia plenaria, que nos libera de las consecuencias del pecado. Acudamos con confianza al perdón de Dios.
- Realizar obras de misericordia:
Ayudar a los más necesitados con acciones concretas de caridad y justicia.
- Peregrinar como signo de fe:
Aunque no todos podamos viajar a Roma, podemos hacer peregrinaciones locales, visitando templos y santuarios, como expresión de nuestro deseo de acercarnos a Dios.
- Reflexionar y orar en comunidad:
Participemos en los retiros, charlas y momentos de oración que organizará nuestra parroquia para profundizar en el significado del Jubileo.
Actividades de la Arquidiócesis de Caracas para este Año Jubilar:
En el marco del Año Jubilar y celebrando los 350 años de la consagración de la imagen del Nazareno de San Pablo, esta querida efigie recorrerá los arciprestazgos de Caracas desde el 8 de marzo hasta el 6 de abril. El Nazareno, conocido como el “primer misionero de la esperanza”, nos invita a renovar nuestra fe y a vivir este tiempo de gracia con alegría y compromiso.
Además, varias iglesias de Caracas serán designadas como iglesias jubilares, donde los fieles podrán participar en peregrinaciones, recibir la indulgencia plenaria y venerar la cruz del Jubileo. Estas iglesias ofrecerán horarios especiales para confesiones, celebraciones penitenciales, liturgias de las horas y el rezo del Rosario, facilitando que todos puedan vivir este tiempo de manera profunda y espiritual.
También se promoverán obras de misericordia, como visitar a enfermos, ancianos, personas con discapacidad y encarcelados, así como actividades de formación bíblica y catequética. Este Jubileo es una oportunidad única para crecer en nuestra fe, servir a los demás y ser testigos del amor de Dios en el mundo.
Los invitamos a vivir este Año Jubilar con entusiasmo y fe. Juntos, como familia parroquial, caminemos hacia un encuentro más profundo con Cristo, renovando nuestro compromiso de ser luz y sal en el mundo.




