Reflexión para el Sábado, 26 de abril de 2025
Semana de la Octava de Pascua
Del escepticismo a la misión: La fe que nace del encuentro
Lecturas del día:
- Hechos 4, 13-21
- Salmo 117, 1 y 14-15.16-18.19-21
- Marcos 16, 9-15
La Octava de Pascua culmina con un llamado urgente: la fe no se impone con argumentos, sino que se contagia con encuentros auténticos. Las lecturas de hoy nos desafían a superar el miedo y la incredulidad para abrazar la misión.
Hechos 4: La audacia de los sencillos
Ante el Sanedrín, Pedro y Juan sorprenden por su valentía, a pesar de ser «hombres sin letras ni instrucción» (Hch 4,13). Su seguridad no viene de su formación, sino de haber estado con Jesús (v.13). Frente a la prohibición de predicar, responden: «No podemos dejar de contar lo que hemos visto y oído» (v.20).
Pregunta clave: ¿Nos silencian las críticas o las estructuras de poder, o nuestra vida grita el nombre de Cristo con coherencia?
Marcos 16: Creer para anunciar
Jesús reprende a los discípulos por su incredulidad ante el testimonio de María Magdalena y otros (Mc 16,11-14). Sin embargo, no los rechaza; les confía la misión: «Id al mundo entero» (v.15). Este relato revela que la fe madura no nace de la imposición, sino del encuentro personal con el Resucitado.
Contraste actual: ¿Anunciamos a Cristo como un recuerdo histórico, o como una presencia viva que transforma hoy?
Salmo 117: Gratitud que se convierte en testimonio
El salmista canta: «Te doy gracias porque me escuchaste y fuiste mi salvación» (Sal 117,21). Este himno no es solo un acto de alabanza, sino un compromiso de proclamar las obras de Dios. La fe auténtica no se guarda; se comparte.
Reflexión: ¿Vivimos agradecidos por las maravillas de Dios, o damos por sentada su misericordia?
Legado del Papa Francisco: Evangelizar desde las periferias
En memoria del Papa Francisco, recordamos su insistencia en que «la Iglesia es una comunidad en salida». Como Pedro y Juan, él priorizó la cercanía sobre los protocolos, y la compasión sobre el poder. Su llamado a «hacer lío» refleja que el Evangelio se anuncia con acciones más que con discursos.
Octava de Pascua: Tiempo de romper silencios
Las lecturas nos retan a:
- Abandonar la autosuficiencia: Reconocer que la fuerza para testimoniar viene de Cristo, no de nuestras capacidades.
- Creer para ser creíbles: La duda de los discípulos nos recuerda que todos necesitamos encuentros renovados con Jesús.
- Salir sin miedo: La misión no es opcional; es mandato del Resucitado.
Acciones concretas
- Comparte tu historia de fe: Escribe o habla sobre un momento en que Cristo transformó tu vida.
- Escucha a un incrédulo: Acompaña sin juzgar a quien cuestiona la fe, como Jesús hizo con Tomás.
- Rompe una barrera: Visita a alguien marginado (preso, migrante, enfermo) y llévale esperanza.
Oración
«Señor Resucitado, que hoy, como a los discípulos incrédulos, nos reprendas con amor para sacudir nuestra mediocridad. Danos la audacia de Pedro y Juan para hablar sin miedo, la humildad del salmista para agradecer tu salvación, y el fuego de tu Espíritu para ser testigos creíbles. Que nuestra fe no sea un secreto, sí un grito de vida que invite al mundo a encontrarte. Amén».
Autor: Acólito Luis, inspirado en las reflexiones de Sor Teresa de Jesús Cadarso O.P.
Monasterio Santo Domingo (Caleruega)



